viernes, 10 de abril de 2015

Ante las circunstancias no mires tus debilibades al contrario ¡Enfócate en tus fortalezas!


NO MÁS EXCUSAS, TÚ SÍ PUEDES!

A pesar de la enfermedad que afectaba su piel, las vías respiratorias y sus ojos, Naamán tenía una gran responsabilidad, era el general del ejército del rey de Siria. Será que era posible cuidar  y dirigir a una tropa con Lepra?

Muchos dirían ¡NO! Pero aún con su estado de leproso, él se enfocó en lo que estaba llamado a hacer y no en su enfermedad. Dios permite en nuestras vidas crisis y enfermedades para que nosotros aprendamos a depender de él.

El Señor usó a Naamán (con su enfermedad) como un instrumento para darle  grandes victorias a su país, en ese momento de guerra él no miro su enfermedad como un impedimento o debilidad, al contrario por medio de su condición los soldados se sentían motivados porque su líder le mostro en todo momento que su única misión era estar enfocados en obtener la victoria, dejando a un lado su dolencia física.

Una gran enseñanza practica: Debemos potenciar, aumentar y desarrollar aún más  nuestras fortalezas y no invertir nuestro tiempo en tratar de “mejorar o superar” las debilidades.


Hace ya un tiempo escribí este pensamiento que reafirma esta lección “No pierdas tu tiempo pensando en lo que no puedes hacer, inviértelo en algo que te haga crecer”

Ahora es tu decisión, si decides seguir  desgastándote en tratar y tratar de superar las debilidades o cultivas un hábito  de tiempo a solas con Dios y su Palabra.  Te aseguro que al hacer esto  ya tus debilidades no serán un impedimento para alcanzar lo que Dios quiere hacer a través de ti, deja en las manos de Dios tus debilidades y enfócate por completo en potenciar lo que ya tienes ¡TUS FORTALEZAS!


“TODO lo puedo en Cristo que me  fortalece”  


Filipenses 4:13

 

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