NO MÁS
EXCUSAS, TÚ SÍ PUEDES!
A pesar de la enfermedad que afectaba su piel, las vías respiratorias y sus ojos, Naamán tenía una gran responsabilidad, era el general del ejército del rey de Siria. Será que era posible cuidar y dirigir a una tropa con Lepra?
El Señor usó a Naamán (con su enfermedad) como un instrumento para darle grandes victorias a su país, en ese momento de guerra él no miro su enfermedad como un impedimento o debilidad, al contrario por medio de su condición los soldados se sentían motivados porque su líder le mostro en todo momento que su única misión era estar enfocados en obtener la victoria, dejando a un lado su dolencia física.
Una gran enseñanza practica: Debemos potenciar, aumentar y desarrollar aún más nuestras fortalezas y no invertir nuestro tiempo en tratar de “mejorar o superar” las debilidades.
Ahora es tu decisión, si decides seguir desgastándote en tratar y tratar de superar las debilidades o cultivas un hábito de tiempo a solas con Dios y su Palabra. Te aseguro que al hacer esto ya tus debilidades no serán un impedimento para alcanzar lo que Dios quiere hacer a través de ti, deja en las manos de Dios tus debilidades y enfócate por completo en potenciar lo que ya tienes ¡TUS FORTALEZAS!
“TODO
lo puedo en Cristo que me fortalece”
Filipenses
4:13
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