Como
aquella mujer que padeció 12 años con una enfermedad, nosotros también hemos
pasado circunstancias que se prolongan en tiempo y complejidad.
Se han preguntado por qué siempre que
intentamos solucionar nuestros problemas o circunstancias por nuestro misma
cuenta, fallamos y solemos prolongar aún más dicha dificultad?
Eso
ocurre porque nosotros no somos DIOS, somos incapaces de resolver nada sin la
ayuda y dirección de él, pensamos que podemos solos pero no es así.
Tenemos
que comprender que cada situación en nuestra
vida debemos depender por completo de ÉL.
Esta mujer no lo entendió hasta que
humanamente había agotado sus recursos. El haberlo arriesgado todo, sin
importar las consecuencias que tendría para su vida; creyó que el poder de
Jesús era tan grande que con sólo tocar su manto sería sana (Lucas 8:43-48). La Fe es
creer, creer es confiar, y confiar es estar plenamente seguro de que algo
sucederá.
Esta historia
nos enseña a confiar aunque las circunstancias nos hagan dudar, no necesitas
ver para creer porque al igual que esta mujer puedes actuar y acercarte en Fe creyendo que
la solución a tu problema llegará. Ella tocó el manto y obtuvo su
milagro…
Les
comparto la fórmula:
FE =
CREER = CONFIAR = SEGURIDAD
Dios está
esperando al igual que la mujer que padeció esta enfermedad,
te muevas y te acerques porque él no actúa sin antes haberlo pedido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario