martes, 2 de diciembre de 2014

Amar no es sólo sentir sino Actuar

En la Biblia encontramos una de las mayores proezas que marcó un antes y un después. Este personaje tomó valor, dejando a un lado las excusas, el dolor físico y lo que para muchos es valioso, su vida;  lo mejor de ese acto fue que en ningún momento se rehusó, al contrario  la obediencia y la sujeción a su padre hizo que ese acto de amor y misericordia hiciera eco en cada vida presente. Hoy día recordamos ese hecho  como la mayor proeza que marca cada área de nuestras vidas. JESÚS, ese es su nombre.

 Él nos enseñó a través de ese suceso que amar no es sólo un sentimiento sino que debemos actuar para demostrar ese amor. Si llevamos esta reflexión a nuestro día a día, podemos pensar en cada una de las veces que sentimos hacer algo pero por miedo u otro motivo no nos arriesgamos; ese es el punto a donde Dios  nos quiere llevar porque de Jesús su hijo aprendimos que  arriesgar o entregarlo todo no es perder sino ganar, cuando hablo de ganar me refiero a la recompensa celestial ya que como dice su Palabra

Almacena tus tesoros en el cielo, donde las polillas y el óxido no pueden destruir, y los ladrones no entran a robar “Mateo 6:20 NTV.
 
Cuando decimos que AMAMOS algo o a alguien es seguro que daremos todo por el bien de eso o esa persona. Asumamos el compromiso de hacer nuevas proezas "En Dios haremos proezas, Y él hollará a nuestros enemigos.” Salmos 60:12.  Arriesguemos y entreguemos todo porque al igual que Jesús, Dios estará presente en cada una de las cosas que realicemos para su obra.
En el proceso para lograr proezas (logro u hazaña) primero debemos creerle a Dios, segundo confiar en él, y  tercero  debemos despojarnos de las excusas y/o todo aquello que nos sea de tropiezo en el camino.

¡No tengas miedo y decídete a lograr proezas!

Al igual que los héroes de la FE (Hebreos 11)  TU fuiste creado(a) para GRANDES proezas, así que debes dejarte guiar y transformar.







 
 








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